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Veri*factu: qué cambia en tu facturación y qué tiene que hacer tu software

La obligación no es "emitir facturas con un QR". Es que cada factura quede registrada en una cadena firmada que no se puede reescribir. Eso cambia cosas que hoy haces sin pensar: corregir un importe, borrar una factura mal hecha, repetir un envío.

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Las fechas, después de dos aplazamientos

El Real Decreto-ley 15/2025, publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025, aplazó Veri*factu por segunda vez. Las fechas vigentes son 1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para los demás obligados.

Esto no es un detalle administrativo: durante 2026 circuló mucha prisa comercial basada en fechas anteriores que ya no existían. Confirma siempre la fecha que te aplica con la norma, no con quien te está vendiendo el software. Y trata lo que sigue como la forma del problema, no como asesoría fiscal para tu caso.

Lo que realmente exige: una cadena, no un QR

El QR impreso es la parte visible, y por eso es la que todo el mundo enseña en una demo. La parte que condiciona el diseño del sistema es otra: cada factura genera un registro de facturación con una huella, un SHA-256 calculado sobre una cadena de campos en un orden exacto que incluye la huella del registro anterior.

De ahí salen tres consecuencias prácticas que vas a notar en el día a día:

  • El histórico es de solo lectura. Modificar una factura de hace tres meses invalidaría la huella de todas las posteriores. No existe reparación: los registros ya están firmados.
  • Anular no es borrar. Una factura retirada se expresa como un registro de anulación añadido al final de la cadena. El alta original permanece. El histórico no se corrige, crece.
  • Dos facturas simultáneas son un problema de concurrencia. Si dos usuarios emiten en el mismo instante y el sistema no serializa el acceso a la cabeza de la cadena, la cadena se bifurca. Boris lo resuelve con un bloqueo de fila sobre la cabeza antes de añadir, precisamente porque los dos registros ya estarían firmados y no habría arreglo posible.

Reenviar no es volver a generar

Este es el error silencioso más común. La AEAT no responde, el envío falla, y la reacción natural de un programador es reconstruir el registro y mandarlo otra vez. Pero el registro incluye la fecha y hora de generación: reconstruirlo cambia la huella, y el registro siguiente de tu cadena apunta a una huella que ya no existe.

Un reintento correcto reenvía el mismo payload almacenado, byte a byte. Si tu proveedor no puede explicarte cómo hace los reintentos, es la pregunta técnica que más te va a ahorrar.

"Correcto" tampoco significa aceptado

La respuesta del servicio tiene dos niveles. El estado del envío puede decir Correcto mientras el registro que iba dentro fue AceptadoConErrores, que es exactamente lo que devuelve la Agencia cuando su recálculo de la huella no coincide con el tuyo. Un sistema que solo mire el nivel del envío te va a mostrar en verde una factura con un problema registrado.

Un buen sistema se niega a facturar

Esta es la parte que cuesta aceptar y la que distingue un registro fiscal de un generador de PDFs. Un registro de facturación es una declaración ante la Agencia, no un documento comercial. Cuando falta un dato, inventarlo no es tolerancia: es firmar algo falso.

En Boris, el mapeo fiscal se niega — y cada negativa dice qué falta — en casos como estos:

  • Un tipo de IVA del 0 % sin decidir. Exento, no sujeto y "nadie lo rellenó" son tres declaraciones distintas y desde el número no se distinguen.
  • Un destinatario sin identificar por encima del límite de factura simplificada. En hostelería ese límite es de 3.000 €: por encima, el destinatario es obligatorio y el registro se rechaza antes de filiarse mal.
  • Una rectificativa que no nombra la factura original. Una corrección que no dice qué corrige no es una corrección.
  • Falta el NIF, el nombre o el número de serie del emisor.

Una negativa en el momento de emitir es una molestia de dos minutos. El mismo dato mal declarado es una incidencia que aparece meses después, ya firmada, con tu nombre.

Qué preguntar antes de comprar

Si estás evaluando software de facturación para un alojamiento o un espacio de trabajo, estas cinco preguntas separan a quien ha leído la especificación de quien ha leído el folleto:

  1. ¿Cómo se comporta el sistema si intento editar una factura ya registrada?
  2. Un reintento, ¿reenvía el payload guardado o lo reconstruye?
  3. ¿Distingue AceptadoConErrores de aceptado?
  4. ¿Qué pasa si dos usuarios facturan en el mismo segundo?
  5. ¿Qué datos hacen que se niegue a emitir, y lo dice antes o después?

Una nota de honestidad sobre Boris: la huella, el encadenamiento, el QR y el XML están construidos y verificados contra los esquemas oficiales y contra los tres ejemplos de la propia especificación de la AEAT. El envío real necesita el certificado de cada negocio, y hasta que se instala funciona en modo simulación. Preferimos decírtelo a dejar que lo descubras en enero de 2027.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo entra en vigor Veri*factu?

El Real Decreto-ley 15/2025 (BOE de 3 de diciembre de 2025) volvió a aplazarlo: 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para el resto. No estuvo en vigor durante 2026. Si alguien te vendió en 2026 una urgencia de "ya es obligatorio", te vendió una fecha que no existía.

¿Qué es la huella y por qué importa?

Es un SHA-256 sobre una cadena de campos en un orden exacto, que incluye la huella del registro anterior. Eso convierte tus facturas en una cadena: cambiar una factura antigua rompe la huella de todas las posteriores, y ahí está la gracia. También significa que tu software no puede "arreglar" un registro ya emitido.

¿Puedo borrar una factura mal emitida?

No borrando el registro. Se añade un registro de anulación al final de la cadena y el registro de alta se queda donde está. El histórico no se corrige: se amplía. Un sistema que te deje editar una factura ya registrada y no te avise de nada es el que te va a dar el problema en una comprobación.

¿Y si mi software no sabe qué IVA aplicar?

Debe negarse a emitir, no elegir por ti. Un 0 % puede ser exento, no sujeto o un dato que nadie rellenó: son tres declaraciones fiscales distintas. Rellenarlo por inercia es firmar una declaración falsa con tu nombre.